martes, 28 de diciembre de 2010

Ese dedo....


Esta es una de las últimas fotos que tengo de abuela. La sacó mi suegra en Bajamar. Me contaba algunas recetas y seguro que me está echando la bronca con el dedo en alto, jajaja. Está guapísima. Espero que les guste.

domingo, 16 de mayo de 2010

viernes, 14 de mayo de 2010

Texto de Tahiche



...el sábado me levanté de la cama de muy buena gana y acordándome mucho de ella, y sin venir a cuento canturreando música canaria, fui a arreglar el jardín de una vecina para sacarme algún dinero y de camino a un centro floral en el coche a comprar hortensias con un amigo le iba cantando el famoso pasodoble Islas Canarias de muy buena gana, por supuesto no entendió ni papa pero que bonito suena dijo.., me acordé en ese momento de un verano en el Puerto que abuela me sacó a bailar, si señores como lo oyen! Me sacó a bailar un pasodoble por la noche en la terracita del Lago, a mi me dio tanta vergüenza que me entró la risa tonta y por supuesto abuela me mandó al carajo, y en un abrir y cerrar de ojos estaba de nuevo sentado en aquellas sillas de plástico que te dejan el culo blanco...compuesto y sin novia!....de vuelta al jardín, con el coche repleto de hortensias me asaltó por un instante a la memoria una malagueña que mi prima Daura me enseñó casi cuando éramos niños, hace mucho de esto y seguro ni se acuerda, nunca la canto porque me saltan las lágrimas con tan sólo recordarla, me pasa esto desde entonces....y dice "a las dos de la mañana, mi hermanito me llamó, despierta hermana querida, que nuestra madre murió...."eran las nueve de la mañana,.... que me tachen de loco poco me importa, como dice "La Cantata del Mencey Loco", "cuanto mas loco mas cuerdo...", porque los sentimientos no van en avión ni en tren, viajan a través del
corazón, y así mi abuelita Luisa encontró su modo de decirme adiós,
no si antes dedicarme tres sonrisas de medio lado en el hospital al
besarle la barbilla y preguntarle "de quien es esta barbilla???" y
darle su compota de fruta....te quiero abuela.

Texto de varios nietos leído por Nano

Por “Abuelita/Doña Luisa” con mucho AMOR y CARIÑO:
“Nos hemos reunido hoy aquí…(porque la DOÑA nos lo ha pedido) para compartir algunas de las tantas, tantas y tantas cosas por las que tenemos que darte las GRACIAS:

1.- Por esta familia: 10 hijos, 30 nietos, 27+2 bisnietos, 4 tataranietos, sus correspondientes parejas, piojos pegados,… por haber luchado y logrado mantenerla unida.

2.- Por ese caldito “que sienta las madres”, por ese café con leche, recién colado, con azúcar, bien calentito, y ese pan con mantequilla, siempre del día, esas torrijas, tus croquetas, las “albóndigas de abuelita”, las natillas con bizcochitos, tu arroz con leche, tus pestiños… y tantos y tantos platos que ninguno hemos sabido hacer como tú, estamos convencido de que el ingrediente que nos falta es el “amor que tu le ponías”

3.- Por esos consejos no siempre tan agradables de oír pero siempre tan acertados

4.- Por SIEMPRE decir lo que pensabas, quizás, una de las cualidades que más te admiramos y envidiamos, incluyendo mandar a hacer puñetas a quien se lo merecía sin ofender

5.- Por repartir amor a partes iguales, sin tener favoritos

6.- Por hacernos sentir a todos especiales en tu vida, tu amor incondicional

7.- Porque supiste enseñarnos con hechos no con palabras: tu honradez, tu firmeza ante la vida, tu espíritu de sacrificio

8.- Por saber afrontar la vida como viene, buscando siempre la salida, siempre la hay, aunque fuera a base de arroz y azúcar. Llorando cuando había que llorar, y riendo cuando había que reír, con esa sonrisa que iluminaba toda tu cara y esa carcajada que siempre contagiaba

“LLORAMOS, NO POR PERDERTE, SINO PORQUE EL MUNDO HAYA PERDIDO A UNA PERSONA TAN ESPECIAL COMO TÚ”

…y saben lo que Dª LUISA les diría en este momento…:

“QUE SON TODOS UNOS MERDELLONES…”

Carta de Ani, familia de Maruquita




Carta de Ani, familia de Maruquita, leída por Luisi en el funeral de abuela.

lunes, 10 de mayo de 2010

En nuestro recuerdo siempre (texto de Carmen)

Si tuviera que utilizar una sola palabra para definir a mi abuela, y aún siendo difícil, lo tendría claro: entrega.
Durante los años que tuve la fortuna de tenerla en mi vida mi abuela me entregó amor, cariño, calor y apoyo. Me prestó su hombro para llorar y me abrazó en los momentos duros, pero también rió conmigo y estuvo a mi lado en los felices, alegrándose como yo misma de lo bueno que me daba la vida.
La casa de mi abuela era el refugio de todos, sin excepción, ella no hacía excepciones. Cualquiera tenía allí su segunda casa, no hubo ni una sola ocasión en la que no me recibiera con los brazos abiertos y la sonrisa en la boca. No hubo una ocasión en la que no me ofreciera un plato de lo que hubiera ese día en el caldero, porque es que ella, que siempre había cocinado para un batallón, nunca se acostumbró a hacerlo para uno, y las visitas aprovechábamos esa incapacidad para comernos un plato de rancho, unos chicharros encebollados, unas torrijas o unos rosquetes por Navidad. Siempre que no la pillaras en medio del culebrón, porque si se te ocurría hacer eso, o te despachaba con viento fresco o te veías obligado a sentarte y ver la tele para oírla insultar a Pedro Alfonso Nicolás por haber dejado a Estela Aurora embarazada y tirada.
Doña Luisa era especial. Mis amigos alucinaban cuando la oían soltar tacos y afirmar, con total rotundidad, que a ella no la chuleaba nadie, ni siquiera sus hijos. Y quizás esos fueron dos de los valores que nos transmitió y que yo agradezco especialmente, el orgullo y la dignidad, dos máximas que luego mi madre continuó enseñándonos.
Era morruda como ella sola. No había quien la bajara del burro, y cuando se posicionaba sobre algo, ya te podías olvidar de que cambiara de opinión. También tengo que decir que por culpa de mi abuela en mi casa no se hacen las camas sino por la noche, antes de acostarnos. Hasta diez veces me deshacía una cama que yo había hecho previamente porque quedaba una arruga que no era de su gusto, la muy cabrita.
Durante unos años nuestras posiciones fueron irreconciliables, estábamos en polos opuestos, esos polos que la vida va acercando por medio de experiencias compartidas.
Mi abuela vivió una guerra y una posguerra, pasó momentos muy difíciles, como muchos entonces, y también como muchos que tuvieron esas experiencias se crió en un valor con el que hoy nos llenamos la boca pero que por entonces se practicaba mucho más: la solidaridad. Esa solidaridad que la hacía estar pendiente del que tenía menos, pese a que todos tenían poco, de compartir lo que se tenía, por poco que fuese y de echar una mano en los momentos difíciles a cualquiera del entorno. Es lo que la llevó a tener una relación de cariño con sus vecinos y amigos que fue correspondida, como he podido comprobar siempre y más últimamente.
Pero por encima de todo mi abuela hizo una gran labor. De eso soy testigo al contemplar a esta enorme estela de personas a las que quiso, que la quisieron y que la seguirán queriendo. Este nutrido grupo de personas que tienen algo de su sangre y, por lo tanto, algo de ella, y que la llevarán siempre en el recuerdo.Sólo puedo darte las gracias abue, ha sido un privilegio tenerte en mi vida.

domingo, 5 de julio de 2009

El tranvía

Hoy, subiendo a la vieja desde casa de tía Merce hasta Bajamar, nos cruzamos con el tranvía a la altura de la Cruz de Piedra. Esto motivó que me hablara del que ella cogía cuando tenía diez u once años, para llevarle la comida a su padre, Antonio.
Me contaba que lo cogía en La Cuesta, donde vivían por entonces y durante unos años, y se bajaba en Santa Cruz, aunque luego iba hasta el muelle caminando para cogerlo de nuevo a la subida. Le costaba tres o cuatro perras gordas y normalmente el tren estaba compuesto de un vagón principal en el que iba el conductor y que tenía puertas, y el resto lo constituían las llamadas 'jardineras', que no tenían puertas y que eran muy utilizadas por las lecheras, porque podían meter los recipientes con la leche debajo de los bancos y eran más espaciosas.
Me soprendió que, con esa edad, fuera ella sola en el tranvía, ¡lo que han cambiado los tiempos!
En la foto puede verse un tranvía del año 1921 en la Plaza de Weyler.
Besos a tod@s


jueves, 23 de abril de 2009

Como una niña

En estos días he estado bajando a casa de mi madre y como abuela está allí, pues he convivido un poco con ella. ¡Tendrían que haberla visto jugando con Gabriel a explotar globos!, parece una niña chica cuando él la busca para fastidiarla, se pone a su altura y si te descuidas la ves hasta corriendo detrás del chiquillo para darle con la mano izquierda, que es la que le funciona!!!

martes, 21 de abril de 2009

Reunión de tíos y primos

Aprovechándome de la afluencia del blog, les comunico que el día 22 de Junio, estaré llegando a Tenerife, aunque estaré una semana antes en Barcelona.
Me gustaría, como todas las reuniones me las pierdo por lo lejos que estoy y por lo complicada de nuestras agendas y vidas,vernos todos y compartir una cena. Vaya me voy a mandar, como dicen aquí, y el vino va por mí.
Creo que son escasas las ocasiones en que podemos estar y vernos juntos, y como queda tiempo aún, podemos ir reservando un día a conveniencia de todos, propongo el 26 y cenamos en algún mega restaurante donde quepamos todos comodamente. Pienso que la comida es lo de menos, también puedo proponer algun restaurante de estos. Podemos ir confirmando y según los que vayamos siendo ir buscando el marco apropiado.
Pasan los años y no sabemos unos de otros, nacen nuevos primos-sobrinos-nietos ect, y no nos enteramos.
¿Qué les parece?

Besos para todos

jueves, 9 de abril de 2009

Nombres para recordar

El domingo pasado estuvo abue por Bajamar y me estuvo hablando de antepasados, tanto por su parte como por la de abuelo Justo.
Tomé nota porque, probablemente, todos estos nombres se pierdan si no se anotan. La lista es un poco rollo pero creo que merece la pena tenerla por escrito. La vieja tiene mejor memoria a largo que a corto plazo, o sea que seguro que los nombres estarán más o menos bien.
De los parientes de abuelo Justo se acuerda menos, claro, pero sus padres se llamaban Dominga Franchy Pérez (era de La Victoria) y Justo Baquero Egido (de Plasencia, Extremadura). Tuvieron a Guillerma, Amalia, Aurelio, Pepe y Justo, además de Armando (hermano de madre).
Por parte de abuela, sus padres (creo que a esos los conocemos más todos) eran Concepción Expósito Expósito y Antonio Hernández Plasencia, que tuvieron a Antonio, Luisa, Jorge, Benita, Vilo, Julia y Mercedes.
Abuela Luisa también se acuerda de sus abuelos. Los maternos se llamaban Claudio Expósito y Mercedes Expósito, que tuvieron a Manuel, Leonor y Concha (nuestra bisabuela).
Los abuelos paternos eran Pablo Hernández (el famoso Maclú, aunque no se escriba así, procedente de Marruecos) y Benita Plasencia, que tuvieron a Ramón, Virgilio, Luisa, Antonio (nuestro bisabuelo), Manuel, Carmen y Secundino.
Pues ahí va el listado. Adjunto también otra foto de los años mozos de la doña.
Besos a tod@s.
Carmen

domingo, 29 de marzo de 2009

Me alegra que la cosa se vaya animando

Hola de nuevo.
Me alegra que la cosa se vaya animando. A ver si los que faltan, que son muchos, se ponen a ello y van metiendo algún comentario, foto, etc.
Por cierto, que le estoy mandando invitaciones a todos aquellos que me lo piden, o sea que ya saben, mándenme correo solicitándolo y está hecho.
Un besote muy gordo y es genial leer anécdotas que no conocía y, sobre todo, lo que ha hecho Daura es estupendo porque así la vieja puede enterarse y ver la iniciativa.
Espero que les guste la foto, me la mandó Sergio y demuestra la abuela guapa que tenemos.
Una última cosa, cuando publiquen una entrada, es conveniente que firmen, porque, aunque esté la etiqueta, en principio no se sabe quién es el que escribe.
Carmen

sábado, 28 de marzo de 2009

Bueno, en primer lugar decir que se me pusieron los pelos de punta cuando leí el escrito de Caco, casi me emociono y todo. Se lo leí a abuela ayer y empezó a recordar más anécdotas con él y con Pablo.Recuerdo uno de esos "pollos" que comenta Rayco, cuando estábamos jugando a la pelota y se nos cayó dentro del salón de Dña. Ana, una vecina del portón 5, que vivía en el bajo. Fuerte bronca nos echó la doña!!!pero lo mejor es que cuando le fuimos a decir a mi madre y a abuela que no nos daba la pelota ¡nos hicieron ir a pedirle perdón! Tahiche se inventó una canción y todo para cantarle y que nos la devolviera, ¡nos hizo, la jodida, ponernos de rodillas en la calle y disculparnos!Resulta que había llamado a abuela riéndose y contándole lo que había pasado y se habían compinchado las dos para quedarse con nosotros. Ayer lo recordaba y se meaba de la risa.

jueves, 19 de marzo de 2009

En la lejanía

Espero que el resto de los nietos, e incluso pienso que sus propios hijos, se unan a esta iniciativa que me parece estupenda.
Sobre todo cuando uno está lejos y aunque te encuentres muy ocupado, viajando mucho, tu familia es un valor añadido para enfrentarte al día a día. De ahí es que en momentos del día y sin que uno sepa que esos recueros estan grabados ahí, de repente y sin casi quererlo fluyen esos recuerdos tan especiales.
Bueno, al menos eso me pasa a mí. Entre esos recuerdos, están los de la niñez. Cuando estamos juntos mis hermanos y yo, excepto la más pequeña, Sarai, siempre comentamos lo afortunados que fuimos al criarnos tan cerca de casa de abuelo Cuca y de abuela Chicha.
Afortunados porque no solo viviamos cerca; comíamos, jugábamos, todo, lo hacíamos todo menos dormir en casa de los abuelos.
Empiezan los recuerdos en la calle de la Luna, algunos solo conocen la sede de Cajacanarias en esa calle, otros nos acordamos vagamente de aquella tremenda casa.
Pero para la mayoría, ya con una conciencia clara, todo empieza en el barrio de la Salud.
Ahora que estamos enfrentando lo que llaman "crisis", los que pasamos por esos tiempos nos reimos, porque ningun niño de ahora conoce y espero que no lo conozca las necesidades de aquellos tiempos.
¿Se acuerdan de la entrada de la casa de abuela?, ni siquiera estaba asfaltada. Y lo que es el polideportivo y la iglesia??.
Pues lo que no es distancia desde casa de abuela hasta donde esta la iglesia, era un mundo cuando eramos chicos. Me acuerdo en una ocasión que Abuela empezaba a llamar desde el balcón, como una sirena: Paaaaabloooo Caaarlooos, y nada de nada los niños no estaban donde costumbre ,que era en el barranco que esta debajo de la Cuesta Piedra jugando y que de una forma clara oíamos a la vieja cuando llamaba para darnos el bocadillo de mantequilla y carne jamonada por la tarde. Esa tarde cruzamos la calle en dirección la iglesia que antes era un embalse... se recuerdan?? y nos pusimos a jugar en el fondo de dicho embalse vacío.
Pasaron horas buscándonos hasta que abuelo nos encontró, se imagina lo que sigue no??, al final vino la comitiva completa, abuelo Cuca, Chicha, Mabel, Pili y la Nandi que era la que zurraba, porque abuela nunca pegó lo que hacía era gritar e impedir que cobraramos.
Llenos de mierda, lo que incluía piojos directos a la bañera a esperar a Meu.

martes, 24 de febrero de 2009

¡Bienvenid@s!

Hola a tod@s:
Pues como verán, he creado, por sugerencia de mi hermano Pipo, un blog dedicado a abuela Luisa. ¿Razones? Creímos que ahora que estamos intentando disfrutar un poco más de ella, sería buena idea recopilar en este blog toda la información relacionada con la vieja para que todos podamos tenerla y, especialmente, para que no se pierda.
Yo soy la creadora del blog, pero puedo darle entrada a quien quiera para que publique en él lo que estime oportuno, desde recetas, hasta fotos, pasando por anécdotas.
En principio se me ocurrió que podían crearse los primeros apartados o etiquetas con los diez hijos de abue, y así estará un poco más ordenado y se accederá a la información de forma más lógica, pero se admiten sugerencias.
Espero que la iniciativa les guste.
Un beso muy fuerte a tod@s.
Carmen